Bloque emocional, bloqueo corporal

Cuando estamos nerviosos, todos sentimos que nuestro cuerpo no funciona bien. Podemos notar cómo nuestra musculatura se ha contraído o que nuestro aparato digestivo se ha alterado, provocando descomposición o estreñimiento. Dependerá de cada uno, o comenzamos a adelgazar aún comiendo normalmente.

Esto es fácil de comprobar porque a todos nos ha tocado una temporada de nervios en algún momento. Pero el siguiente paso es entender que a veces estas reacciones no se producen en el mismo momento. El cuerpo es capaz de soportar dicha tensión sin mostrar síntomas durante bastante tiempo. Por eso, cuando se producen, no los relacionamos con esa tensión, pero ahí está la causa principal.

Cuando tenemos un dolor de cabeza, de aparato digestivo, de hombro o lo que sea, si se mantiene en el tiempo, normalmente lleva una causa emocional en su raíz.

La osteopatía y alguna otra técnica nos ayudarán a buscar la causa y el lugar del cuerpo en el que se ha quedado grabada la información emocional. Al recuperar el movimiento en esa zona, irán desapareciendo los síntomas que nos molestaban.

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Intentar controlar nuestra cabeza no siempre es fácil. El estrés diario, el no parar nunca, hace que el sistema nervioso esté en alerta constante. Esto genera que nuestra musculatura esté más tensa de lo necesario y que el aparato digestivo segregue más acidez.
Llega el frío y hay personas, sobre todo niños, que están meses con problemas respiratorios. Ya lo comentábamos la semana pasada: todo lo que se repite tiene una causa sin resolver, y hay que buscarla para que deje de repetirse. A veces la causa sí está en el mismo sitio donde se producen los síntomas, en este caso bronquios o pulmones. Puede ser que el primer catarro no se curó bien y ahora necesite una ayuda para poder funcionar.
Los fisioterapeutas tenemos la suerte de emplear técnicas que nos permiten relajar a nuestros pacientes. Sentirse relajado es algo que se está perdiendo hoy en día. Cuando alguien acude a nuestro centro y le damos un masaje o hacemos osteopatía, siente una sensación rara: flota, los músculos no pesan, andar no cuesta esfuerzo, etc.