Combinación osteopatía y fisioterapia

Cuando sufrimos una lesión, muchas veces viene de años de desequilibrio corporal. Por ejemplo, tras un esguince, el cuerpo compensa para evitar el dolor, pero estas adaptaciones pueden mantenerse durante mucho tiempo.

El cuerpo realiza rotaciones articulares o vertebrales para evitar cargar zonas lesionadas. Pero eso, con el tiempo, tiene consecuencias.

Por ejemplo: si tras un esguince de tobillo izquierdo caminamos inclinados hacia el lado derecho, esa postura se fija en el cerebro como la forma “normal” de andar. Aun cuando el tobillo deja de doler, el cuerpo mantiene la inclinación. Esto limita otras articulaciones y, con el tiempo, puede doler la rodilla contraria.

Combinando osteopatía (que analiza el cuerpo en su conjunto) con fisioterapia (que actúa sobre el sistema músculo-esquelético), ayudamos a restablecer el equilibrio corporal, evitar recaídas y tratar compensaciones en cualquier articulación.

Un ejemplo claro son los accidentes de tráfico mal tratados, que dejan secuelas incluso años después.

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