Dolor de rodilla

Cuando una articulación duele, suele deberse a una inflamación. En el caso de las rodillas, suele darse en ligamentos laterales (internos o externos), en el tendón rotuliano o en los músculos internos.

Al realizar deporte o incluso caminar, es normal que haya inflamación. El cuerpo la regula rápidamente. Pero si se repite sin causa aparente, es que la rodilla está trabajando mal: puede haber una rotación desde la zona lumbar o una mala postura.

En estos casos, la inflamación se mantiene o reaparece con esfuerzo mínimo.

Si actuamos a tiempo y realizamos un masaje, el cuerpo recupera su equilibrio. Relajamos fibras musculares, liberamos articulaciones, mejoramos el rendimiento y evitamos lesiones por sobreesfuerzo.

Si no se trata, el dolor mejora momentáneamente, pero vuelve. Con el tiempo, aparecen desgaste, dolor crónico o rigidez articular.

En estos casos, usamos osteopatía para analizar el cuerpo en su conjunto y buscar la causa del desequilibrio.

Si tiene dolor de rodilla, observe sus síntomas y elija el tratamiento adecuado.

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