Revisión osteopática y kinesiológica infantil

La osteopatía nos ofrece información muy útil sobre cómo se encuentra el cuerpo de su hijo o hija.

Revisamos si se mueve correctamente, si una rodilla gira mejor hacia un lado, o si hay tensión digestiva que afecta a la postura.

Si algo no está bien, el cuerpo se adapta, buscando comodidad, aunque eso implique molestias a largo plazo.

Los niños, en constante crecimiento, sufren golpes y caídas. Es fundamental revisar que todo funcione bien, y si no, corregirlo cuanto antes.

El curso ya ha comenzado, y con él los nervios, catarros, bronquitis…

Cuanto antes equilibremos su cuerpo, antes evitaremos que se ponga enfermo o repita los mismos síntomas.

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En consulta solemos explicar la causa por la que el cuerpo genera rotaciones. Imagine que le duele la tripa y adopta una postura que cree que alivia el dolor: probablemente flexiona el tronco y apoya los brazos en la tripa.
El objetivo de la osteopatía es buscar el equilibrio del cuerpo. Si un músculo, tendón u órgano está en desequilibrio, los síntomas se repiten. Nuestro cuerpo siempre busca adaptarse, pero lo hace con compensaciones (rotaciones, rectificaciones…).
Llega el frío y hay personas, sobre todo niños, que están meses con problemas respiratorios. Ya lo comentábamos la semana pasada: todo lo que se repite tiene una causa sin resolver, y hay que buscarla para que deje de repetirse. A veces la causa sí está en el mismo sitio donde se producen los síntomas, en este caso bronquios o pulmones. Puede ser que el primer catarro no se curó bien y ahora necesite una ayuda para poder funcionar.